martes, 18 de marzo de 2014

Las apariencias engañan.

Doña Marta llegó ese viernes de enero a su panadería ubicada en el barrio San Cristóbal de Bogotá, como de costumbre. Eran las 7 y media de la mañana de un día muy soleado. Decidió comenzar a reordenar los productos y las agradables mesas que hacían de su tienda la más popular del barrio. La clientela no se hizo esperar mucho, luego de una hora, a las 8 y media de la mañana, comenzaron a llegar los vecinos que soñaban con las mogollas de doña Marta. Ese día le fue bastante difícil estar pendiente de todo al mismo tiempo, pues su panadería estaba a reventar. Pasó de esa manera el día, con gente entrando y saliendo, llenos de bolsas con mogollas y pan caliente. Después de almorzar y tomarse una limonada tibia, a las dos de la tarde, ya habiendo bajado la clientela en el lugar, doña Marta decidió entrar a la zona de producción de su tienda, para verificar cuánta masa le quedaba para la venta del día siguiente. Mientras eso sucedía, dos personajes jóvenes de buena apariencia, entraron a la tienda y saquearon lo que quedaba de pan y el dinero que la dueña tenía en la caja de las ventas del día. Para evitar complicaciones, un burro, que se había quedado afuera en el andén, era el encargado de vigilar que nadie sospechara, y de engañar a los vecinos con una actitud ignorante y tierna a la vez.

Las apariencias engañan. Parte 2

El jueves de la semana pasada, 13 de marzo, siendo las 5:40 de la tarde, fue capturado el burro de la banda delincuencial “Los sabaneros”. Ese día como venía sucediendo, los dos jóvenes bien vestidos se acercaron a otra tienda en el barrio San Cristóbal. Esta vez llevaban un maletín color gris donde acostumbraban a meter el dinero robado y los artículos valiosos que se encontraban en el camino. Ese día a las 5:25 pm lograron engañar al señor Pedro, el dueño de la papelería que vivía de su negocio. Al momento de entrar se hicieron pasar por clientes pidiéndole algunos materiales y cuando éste les dio la espalda lo atacaron, lo golpearon fuertemente en la cabeza y éste cayó al piso. Mientras eso ocurría, el burro perdió su concentración, pues se dejó distraer por una linda mariposa amarilla que se posó en su oreja. En ese momento pasó un vecino, quien alertó a otros cuantos y entraron corriendo a la tienda. Lamentablemente los ladrones salieron por la parte de atrás y lograron escapar. Esta vez el burro le hizo honor a su nombre. Se quedó ahí parado, estupefacto con semejante acontecimiento. Llegaron las autoridades a los 10 minutos, en un camión donde cabía el aparatoso animal, y se lo llevaron detenido a la estación de policía de San Cristóbal. El burro entró ahí, y mediante una exclamación mostró su inconformidad.

Las apariencias engañan. Final

Después de lo ocurrido el 13 de marzo, con la captura del burro, las autoridades comenzaron la pesquisa de los dos ladrones cabecillas de la banda delincuencial. Al principio, el 14 de marzo a las 10:00am  en la sala de interrogatorio, el animal y cómplice de los robos no dijo nada, no respondió ninguna pregunta, no se inmutó. Solo se limitó a escuchar, mientras que sus lágrimas se confundían con el agua que bebía, brindada muy amablemente por las autoridades. Al pasar una hora el burro ya no aguantó más. Decidió contar que esos ladrones lo secuestraron en el campo un lluvioso mes de noviembre. Se lo llevaron a un garaje oscuro y frío, donde pasó horas de hambre y donde lo obligaron a trabajar para ellos. Los especialistas en interrogación de la policía se dieron cuenta que el burro era tan solo una víctima y que estaría dispuesto a entregar a sus victimarios. Así fue, después de 15 minutos el burro empieza a “cantar” e informa el lugar donde los ladrones tienen su guarida. Enseguida dos de los policías, muy bien entrenados para este tipo de situaciones, se montan en una camioneta en busca de los ladrones. Llegan a tiempo, pues estaban a punto de fugarse de nuevo. Los interceptan, vuelan un par de puños y patadas, y finalmente los montan a la camioneta en dirección a la policía. Al llegar allá el enfrentamiento entre el burro y los ladrones confirma las sospechas y los datos que el muy animal dio anteriormente. Finalmente el burro sale libre y los dos ladrones deben pagan una condena de 30 años de cárcel.

 Lo que nadie supo, y nosotros sí por fuentes confidenciales varios meses después, es que el burro era el cabecilla de la banda y manipuló todo. Logró timar a la policía y a los jueces. Resulta que hubo un cambio de roles, el burro no era burro, por el contrario de lo que se cree, fue el más inteligente.

Alias "El burro"

El infierno no termina

Colombia fue territorio de felicidad en los días pasados debido a que los 77 Colombianos que habían sido detenidos y condenados en China por Narcotráfico volvieron al País y se reencontraron con sus seres queridos, quiénes celebraron juntos su aparente liberación.


Sin embargo, como se diría coloquialmente, tanta dicha no podía ser cierta.

Al llegar a Colombia, al menos 20 de los deportados fueron pedidos en extradición por Estados Unidos en donde, al contrario de China, la ley en contra de los narcotraficantes aumenta y se hace cada vez mas fuerte e implacable. 

Qué opinan los implicados al respecto? Guillermo Alvarez agradece a Dios por darle de nuevo la oportunidad de estar en su país, pero le implora al gobierno Colombiano que no permita que se le extradite a Estados Unidos, pues lo que más quiere es estar con su Familia y pagar su pena en compañía de ellos, pero reconoce que todo lo que está pasando son las consecuencias de sus actos y es consciente que debe pagar por ello, él y su Esposa afirman que "las cosas de Dios son perfectas y a pesar de todo no hay de otra que pagar".
Así mismo, Rosalba Martínez, Hermana de David Quiroga, uno de los 77 extraditados, asegura que no lo puede creer "yo creí que ya se acababa este tormento para mí y para mis sobrinos, pero ahora se viene la peor parte".
Rosalba Martinez 

Hace algunos años se creía que los narcotraficantes extraditados a Estados Unidos recibían una reducción de su pena, sin embargo esto no es mas que una creencia que nació a partir de las primeras extradiciones en las que efectivamente se redujo la pena de algunos miembros del Cartel de Cali y Los Comba, pero estos , según la DNE y el ex minsitro Esguerra fueron solo "casos aislados" que tienen una razón especial, no obstante no existe ninguna ley que  lo acredite. 

Así mismo el Director de la DEA, Thomas Harrigan, asegura que serán implacables con los delitos relacionados con el Narcotráfico, y ratificó que la reducción de penas para Colombianos está fuera de discusión, pues Estados Unidos está dando la batalla por frenar por completo el narcotráfico  desde todos los ambitos y no pretenden ser laxos antes dicha situación. Es por esto que el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acaba de firmar una ley que incrementa los castigos a quienes sean detenidos por contrabandear drogas.

Los primeros casos de Colombianos a quiénes les ha caído todo el peso de la Ley Estadounidense son "Cuco" Vanoy y "Gordolindo" quiénes fueron condenados a más de 20 años en la Florida. Así mismo, "El Caballista", integrante del Cartel de Cali, quien fue condenado a 40 años de prisión en Tampa, Florida.


gabrielauribe@elcomplemento.com


lunes, 17 de marzo de 2014

Liberados 77 Colombianos que estaban al borde la muerte en las Cárceles Chinas

Eran 77 Colombianos los que temían por su vida antes del 10 de Marzo, cuando las autoridades Chinas los dejaron en libertad pues legalizaron la Cocaína en dicho País.El último grupo detenido por este delito en China constaba de once Colombianos de diferentes regiones del país, quiénes intentaron entrar a Hong Kong y a Pekin con grandes cargamentos de Cocaína en Abril del 2013 y quiénes estaban a punto de ser condenados con La Pena de Muerte.Para ellos y para su Familia fue un año de angustia y desilusión, pues las noticias que les llegaban de dicho País a través de los medios de comunicación no eran muy alentadoras.
Las primeras noticias que se obtuvieron de estos 77 Colombianos fueron unas entrevistas y unas cartas que se entregaron gracias al periódico El Tiempo, el cual hizo un seguimiento de esta situación. El Tiempo logró la publicación de una entrevista con Guillermo Álvarez, un Caldense detenido en Beijing, quien cuenta que al salir de Colombia como traficante en Octubre del 2010 no conocía la rudeza de las leyes Chinas en contra del narcotráfico, y que aunque sabía que lo que hacía era un delito creyó que como había pasado en tantas ocasiones con otros delincuentes no pagaría una condena tan larga y mucho menos se imaginó que podría llegar a pagar ese delito con su vida (El Tiempo Multimedia, 2013).
Así mismo, dio a conocer unas cartas a través del blog  “Los testamentos de Colombianos condenados en China” escritas por José Fredy Henao García, Oscar Javier Hilarión Díaz, José Sánchez, entre otros, en las cuales especifican los maltratos físico y psicológicos que se les ocasiona en las cárceles Chinas, por parte de los presos nacionales y de los encargados de la seguridad. Así  mismo, le piden perdón a sus Esposas y Familiares e imploran a las autoridades Colombianas (al embajador de Colombia en China y a la coordinadora de Familias Colombianas Unidas) que se haga una repatriación de los internos en China, pues aseguran que viven “un infierno”.Pero este infierno terminó el pasado 5 de Marzo, pues las autoridades Chinas deportaron a todos los Colombianos detenidos al haber legalizado la Cocaína en dicho país y gracias a las labores del Gobierno Colombiano se logró la repatriación de los mencionados.
Los Familiares esperan en los próximos días ver a sus seres queridos  y aseguran, a pesar de la felicidad, que no entienden por qué un país tan estricto decidió legalizar la Cocaína y liberar a los condenados por narcotráfico. 
Las razones las averiguamos nosotros; la primera y más importante es la economía, pues como asegura Robert Barro de la Universidad de Harvard, la prohibición incrementa los precios y estimula la actividad criminal, así mismo porque el costo de la prohibición en términos de la expansión de la población carcelaria es inmensa (Portafolio, 2012).De igual forma, los expertos aseguran que la despenalización reduce los costos de producción y distribución, de manera que la oferta crece irremediablemente, disminuyendo los precios al consumidor, lo cual reduce las ganancias y los recursos destinados a actividades criminales (Portafolio, 2012).Por último, la legalización de la cocaína permite que este nuevo negocio sea fuente de impuestos que pueden ser destinados a las campañas de prevención del uso de drogas y para habilitar espacios seguros y con las condiciones de salubridad necesarias para su consumo. 

gabrielauribe@elcomplemento.com

Muertes continuas por causa del Internet

Después de todo lo que ha pasado con Internet en el mundo, los ciudadanos todavía no aprenden a utilizarlo con precaución.

Hace seis meses aproximadamente, se empezó a conocer el fenómeno social Hikikomori en Colombia y ya se están reportando muertes de jóvenes aislados por culpa del Internet. "La cifras de muertes por el uso excesivo de Internet aumentan día tras día, tal parece que los ciudadanos no son conscientes de las graves consecuencias que esto puede tener"- asegura el ministro Rodríguez - "es una situación que se nos va a salir de las manos si no se hace algo al respecto, el panorama no puede seguir así."

Según un informe de medicina legal en los últimos dos meses hubo 235 muertes de jóvenes entre 15-26 años, las cifras son preocupantes. La situación ya pasó a mayores, el gobierno ha decidido tomar medidas extremas frente al asunto, el uso de Internet estará totalmente restringido, tanto para los ciudadanos comunes, como para las empresas y organizaciones, pues estas son las que lo utilizan más y hacen que los ciudadanos, especialmente jóvenes, estén más dependientes de la plataforma. Los entes que hagan un uso de Internet mayor a lo estipulado en el reglamento (para conocer el reglamento visitar www.reglasdeinternet.gov.co) deberán pagar multas de hasta 75 salarios mínimos de acuerdo a los megabytes que se excedan.

Los jóvenes sobretodo ya han tenido diversas reacciones frente a esta medida, hay quienes opinan que la medida es justa y necesaria, pero otros ya están empezando a organizar grupos de oposición frente a la medida. De igual forma, el gobierno no dará marcha atrás con la decisión.

¿Porqué están muriendo?

Saito, un psiquiatra japonés explica las razones por las que los jóvenes hikikomoris mueren unos antes que otros. "Los hikikomoris son inadaptados que sufren tal fobia por la comunicación que se encierran durante años en su cuarto. Solos. No hablan, no salen ni para comer. No les gusta el mundo y se refugian en videojuegos y en el Internet." -afirma - "Para algunos, explosiones de violencia se alternan con comportamientos infantiles. Otros pacientes pueden ser obsesivos, paranoicos y depresivos."

Dichos comportamientos llevan a que los individuos comiencen a tener problemas de salud, infecciones, enfermedades graves, entre otros; y como no reciben tratamientos acaban muriéndose. Por otro lado hay quienes terminan en el suicidio, pues no pueden llevar más su depresión o empiezan a experimentar problemas mentales y psicológicos, nuevamente no reciben ningún tipo de ayuda y buscan la manera de causar su propia muerte.

catalina.mora@elcomplemento.com




Los hikikomori, una "cultura" que se expande por el mundo



Hikikumori es un término japonés para referirse al fenómeno social en el que las personas apartadas escogen abandonar la vida social; a menudo buscando grados extremos de aislamiento y confinamiento, debido a varios factores personales y sociales en sus vidas.

Al principio, era un fenómeno que se veía en Japón, actualmente se está dando en muchos países del mundo incluyendo Colombia. Es una situación complicada y el principal motivo de aislamiento es no poder vivir sin Internet, no poder vivir sin estar conectados a una red.

"Empecé a culparme, y mis padres también me responsabilizaron por no acudir a clase. Comenzó a 
crecer la presión", cuenta Ricardo "Entonces, gradualmente, comencé a tenerle miedo a salir y a temer conocer a gente. Fue entonces cuando ya no pude salir de mi casa y el Internet me consumió". Poco a poco, Ricardo fue renunciando a todo tipo de comunicación física con sus amigos y, eventualmente, sus padres. Se la pasaba día y noche entre su cuarto conectado a Internet.

Este es solo uno de los miles de casos que están ocurriendo en la actualidad a causa del uso excesivo de Internet. “Si los jóvenes no caen en cuenta de las graves repercusiones que esto puede tener, se va a desatar una terrible tragedia, la cifra de hikikumoris en Bogotá ya ha crecido en un 49%” aseguro la psicologa Hernández, experta en el tema, “ya se ha visto como terminan los casos como estos en países desarrollados como Estados Unidos, Alemania, entre otros, los jóvenes se vuelven violentos, depresivos, con problemas mentales y psicológicos y la mayoría de estos terminan por suicidarse; si no se toman medidas los jóvenes colombianos van a terminar así.”

Catalina.mora@elcomplemento.com

viernes, 14 de marzo de 2014

Las apariencias engañan. Final



Después de lo ocurrido el 13 de marzo, con la captura de El burro, las autoridades comenzaron la búsqueda de los dos ladrones cabecillas de la banda delincuencial. Al principio, el 14 de marzo a las 10:00am  en la sala de interrogatorio, el animal y cómplice de los robos no dijo nada, no respondió ninguna pregunta, no se inmutó. Solo se limitó a escuchar, mientras que sus lágrimas se confundían con el agua que bebía, brindada muy amablemente por las autoridades. Al pasar una hora El burro ya no aguantó más. Decidió contar que esos ladrones lo secuestraron en el campo un lluvioso mes de noviembre. Se lo llevaron a un garaje oscuro y frío, donde pasó horas de hambre y donde lo obligaron a trabajar para ellos. Los especialistas en interrogación de la policía se dieron cuenta que el burro era tan solo una víctima y que estaría dispuesto a entregar a sus victimarios. Así fue, después de 15 minutos El burro empieza a “hablar” e informa el lugar donde los ladrones tienen su guarida. Enseguida dos de los policías, muy bien entrenados para este tipo de situaciones, se montan en una camioneta en busca de los ladrones. Llegan a tiempo, pues estaban a punto de fugarse de nuevo. Los interceptan, vuelan un par de puños y patadas y finalmente los montan a la camioneta con dirección a la policía. Al llegar allá el enfrentamiento entre El burro y los ladrones confirma las sospechas y los datos que el animal dio anteriormente. Finalmente El burro sale libre y los dos ladrones deben pagan una condena de 30 años de cárcel.

 Lo que nadie supo, y nosotros sí por fuentes confidenciales varios meses después, es que El burro era el cabecilla de la banda y manipuló todo. Logró timar a la policía y a los jueces. Resulta que hubo un cambio de roles, El burro no era burro, al contrario de lo que se cree, fue el más inteligente.

Las apariencias engañan. Parte 2



El jueves de la semana pasada, 13 de marzo, a las 5:40 de la tarde, fue capturado el burro, de la banda delincuencial “animalejos”. Ese día como desde hace varios meses, los dos jóvenes bien vestidos se acercaron a una tienda en el barrio San Cristóbal. Llevaban un maletín color gris donde acostumbraban a meter el dinero robado y los artículos valiosos que se encontraban en el camino. Ese día a las 5:25 pm lograron engañar al señor Pedro, el dueño de la papelería que vivía de su negocio. Al momento de entrar se hicieron pasar por clientes pidiéndole algunos materiales y cuando éste les dio la espalda lo atacaron, lo golpearon fuertemente en la cabeza y se cayó al piso. Mientras eso ocurría, el burro perdió su concentración y se dejó llevar por una linda mariposa amarilla que volaba cerca de él. En ese momento pasó un vecino, quien alertó a otros cuantos y entraron corriendo a la tienda. Lamentablemente los ladrones salieron por la parte de atrás y lograron escapar. Esta vez el burro reflejó lo que de él se dice. Se quedó ahí parado, estupefacto con semejante acontecimiento. Llegaron las autoridades a los 10 minutos, en un camión donde cabía semejante animal, y se lo llevaron detenido a la estación de policía de San Cristóbal. El burro como es sabido, entro ahí sin chistar y sin pronunciar palabra.

La apariencias engañan.



Doña Marta llegó ese viernes de enero a su panadería ubicada en el barrio San Cristóbal, como de costumbre. Eran las 7 y media de la mañana de un día muy soleado y decidió comenzar a reordenar los productos y las agradables mesas que hacían de su tienda la más popular del barrio. La clientela no se hizo esperar mucho, luego de una hora, a las 8 y media de la mañana, comenzaron a llegar los vecinos que soñaban con las mogollas de doña Marta. Ese día le fue bastante difícil estar pendiente de todo al mismo tiempo, pues su panadería estaba a reventar. Paso de esa manera el día, con gente entrando y saliendo, llenos de bolsas con mogollas y pan caliente. Después de almorzar y tomarse una limonada tibia, a las dos de la tarde, ya habiendo bajado clientela en el lugar, doña Marta decidió entrar a la zona de producción de su tienda, para verificar cuanta masa le quedaba para la venta del día siguiente. Mientras eso sucedía, dos personajes jóvenes con ropa decente, entraron a la tienda y saquearon lo que quedaba de pan y el dinero que la dueña tenía en la caja de las ventas del día. Para evitar complicaciones, el burro, que se había quedado afuera en el andén, era el encargado de vigilar que nadie sospechara, y de engañar a los vecinos con una actitud ignorante y tierna a la vez.
 
             


Catalina Mora                                           Ma. Gabriela Uribe                       Ma. José Gómez